MeditAcción

A menudo escuchamos quejarse por insomnio, nerviosismo, inconsciencia, alteraciones funcionales o falta de voluntad… Con el objeto de aportar nuestro granito de arena promovemos la meditación bajo el nombre de “MeditAcción el arte de la comprensión” que con un enfoque integrador reconoce la naturaleza como fuente de consuelo, inspiración, renovación, bienestar y reequilibrio; aplicando la máxima de “regresando al origen alcanzamos el destino” el propósito es facilitar la experimentación que resumo en “Victoria de la Voluntad, Señorío de la Conciencia”, en línea con el emergente concepto de soberanía integral.


El pasado otoño presenté la MeditAcción en la última edición del Festival Internacional de la Luz y más recientemente en el Liceo de Alcañiz donde impartí unas sesiones (que retomaremos a partir de octubre), donde constaté la necesidad y el interés por esta aproximación al autoconocimiento y el desarrollo personal que considera que podemos disfrutar una salud radiante con vitalidad y armonía a cualquier edad.

La Meditación es Vital para reconocer, atender, preveer y transcender la necesidad. En la meditación encontramos el hogar del Ser, la expresión del Espíritu y el sabor de la Vida…

La Meditación lejos de ser algo extraño, lejano o patrimonio de unos pocos, es el estado natural de todo ser vivo. Compartimos con todos los seres vivos los instintos básicos que se corresponden con los dos hemisferios cerebrales, el control o seguridad y la nutrición o disfrute, al que considero debemos añadir el del gusto por la aventura (la curiosidad).


El propósito de la meditación es la SuperVivencia, es decir: descubrir, amar y compartir el potencial que nos permite transformar lo ordinario en extraordinario; viviendo lo cotidiano con natural jovialidad. La meditación facilita el desarrollo de nuestras capacidades y la transformación de nuestra identidad. En este sentido la meditación es una herramienta que aporta frescura y madurez, favoreciendo la diligencia (ubicación y orientación), la disposición (apertura y disponibilidad), la efectividad (desenvolverse con destreza), la creatividad (mejorar lo presente), la rectitud (obrar bien) y el humor y la flexibilidad (con comprensión relativizamos disfrutando mayor libertad).

Qué beneficios tiene. Higiénico sanitarios, Cognitivos, Coordinativos, Formativos, Educativos, Relacionales, Sociales…

Tipos de Meditación: podemos distinguir y clasificar los ejercicios de meditación según su grado de movilidad (estáticas, semiestáticas y dinámicas de baja, media y alta intensidad), según su propósito (lúdico, higiénico, formativo…), según su complejidad (iniciación o avanzada) según su duración (unos minutos, horas o días), según su naturaleza (física, emotiva, psíquica, espiritual), y combinadas.

Al ser un estado natural que surge, se mantiene o recupera mediante acciones inconscientes y conscientes, es recomendable establecer una práctica regular, que conviene reforzar definiendo unos objetivos, plazos y métodos, acompañada del correspondiente registro (observaciones, dificultades, mejoras experimentadas), que aporte estabilidad, continuidad, profundidad y elevación al proceso de despertar y realización personal. Con Nuestros aliados: quietud, silencio, espacio, vacío, eternidad… de ellos surgen movimiento, sonido, forma, plenitud e instante.

Lugar y circunstancias, inicialmente conviene descubrir y aprovechar uno o varios enclaves que respondan a nuestras necesidades, naturaleza, preferencias, expectativas… por ejemplo: si necesitamos descansar a nivel motriz buscaremos la quietud; si necesitamos descansar el oído buscaremos el sanador silencio si necesitamos descansar la vista, buscaremos la oscuridad y eventualmente colores verdes que benefician la actividad del mecanismo visual y su conexión visceral, potenciando la salud de todos los órganos, especialmente los del metabolismo (estómago, hígado, vesícula, bazo, páncreas, duodeno); para el agotamiento o saturación digestiva contamos con el saludable ayuno.

En definitiva se trata de conocer y aprovechar los factores, estímulos e intensidad que resulten aliviantes, estimulantes y armonizantes. La comodidad en cuanto a bienestar y tranquilidad llega incluso a la desconexión del sistema propioceptivo (que nos permite reconocer nuestra postura) así como los de ubicación y orientación espacio temporal.

Circunstancias, son en muchos casos las que nos empujan a adoptar nuevos hábitos que nunca habríamos emprendido por pura voluntad o raciocinio. Es por ello que un viaje, una crisis de salud una perdida o una nueva relación, un cambio de residencia o trabajo pueden ser aprovechados como aceleradores de nuestra renovación.

Efectos a corto y largo plazo, aunque el efecto positivo de la meditación es constatable desde las primeras sesiones (sensación de calma, bienestar, claridad psíquica, visión interna) y pueden medirse variables como la temperatura corporal, frecuencia cardíaca, ondas cerebrales, mejora de la respuesta inmunológica, calidad del sueño… se sabe que el beneficio de la práctica continuada da sus mejores frutos a largo plazo y consigue modificaciones sustanciales a nivel sanguíneo, glandular y funcional. Dado que cada tipo de meditación involucra mecanismos específicos y consigue diferentes beneficios, planteamos las sesiones de

MeditAcción como una síntesis que permite incidir específica y globalmente en los ámbitos: estructural, energético, afectivo, psíquico y actitudinal. Según enfocamos la atención en la relajación, el movimiento, la visualización… se activan diferentes áreas en el cerebro que a su vez desencadenan procesos fisiológicos que incrementan la movilidad, la resistencia, la coordinación, la memoria y habilidades que nos eran desconocidas.

La MeditAcción utiliza la visión, las herramientas y oportunidades existentes y cuantas puedan crearse, para expresar nuestro potencial motriz, afectivo, cognitivo y festivo, desarrollándonos biológica, antropológica y espiritualmente. Esto es vital para disfrutar de una sana y responsable capacidad crítica e integración y participación social.

Ser realista no es ver la vida como una condena, más bien consiste en ser conscientes de que podemos hacer de la vida una fuente de gratitud y dicha sin fin.

La MeditAcción no trata de huir ni abstraerse de la realidad. La práctica de la MeditAcción es el cultivo de la victoria, donde el éxito deja de ser una posibilidad a menudo difícil de conseguir y pasa a ser motivo de fiesta; celebrando el éxito propio, del otro o compartido y se propone para facilitar la estabilidad, vitalidad, comprensión y alegría en la convivencia, que ayuda a disfrutar, con bebes benditos, niños cordiales, adolescentes disciplinados y festivos, adultos fuertes y flexibles, y ancianos que gozan y ayudan a gozar intensamente la vida; ellos que parecen retirados son el motor de una sociedad sana.

Enlace a la Conferencia ofrecida en el Liceo de Alcañiz a través de Otras Miradas: https://www.youtube.com/watch?v=IdK0RF19xv8
 

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